En bares, espacios al aire libre, cines y hogares, Puerto Rico se paralizó este domingo para seguir con pasión y orgullo el espectáculo de su compatriota Bad Bunny en el descanso del Super Bowl, que estuvo repleto de referencias a la cultura puertorriqueña. Muchos establecimientos en la isla organizan «viewing Parties» para que los seguidores de Bad Bunny se reúnan para ver en pantallas gigantes el «Benito Bowl», como se nominó en Puerto Rico el espectáculoen alusión al nombre propio del artista.En Vega Baja, pueblo natal del cantante, la reunión tuvo lugar blancas en la plaza principal, mientras que en San Juan algunos de los eventos más multitudinarios se celebraron en El Escambrón, junto al mar, y en Distrito T-Mobile. En este último lugar, los asistentes bailaron salsa y perrearon al ritmo de «Tití me preguntó», «Baile inolvidable» o «Lo que le pasó a Hawai», que interpretó el también puertorriqueño Ricky Martin sentado en las emblemáticas sillas de plástico que aparecen en la portada del álbum «Debí tirar más fotos».«Estuvo súper brutal. La rompió en el Super Bowl haciendo algo histórico y único y poniendo a Puerto Rico en alto», dijo a EFE Roselyn Quiñones, que disfrutó del evento en Distrito T-Mobile. isla.También apasionó al público la música elegida, entre la que no faltó el reguetón, incluso con partes de canciones de las leyendas Tego Calderón y Daddy Yankee, la plena y la salsa, con el protagonismo de Lady Gaga.Las expectativas eran altas, y no defraudó. Nadie se quiso perder «el concierto de Bad Bunny», como comentaba mucha gente en broma aludiendo a que su interés era la actuación del cantante y no tanto el juego entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots en el Levi’s Stadium, en Santa Clara, California. Aunque algunos como Carlos Miranda, aficionado deportivo y de Bad Bunny, sí estuvieron pendientes del juego y destacaron la representación puertorriqueña en el propio partido: Federico Maranges, de los Seattle Seahawks.«Como puertorriqueño, me siento sumamente orgulloso», afirmó a EFE Miranda, ejecutivo en una empresa de aires acondicionado, sobre la presencia en el importante evento del Super Bowl tanto del jugador como del cantante. Los locales, así como numerosos hogares donde se distinguen amigos y familia, contarán con decoración, platos y vasos con imágenes alusivas a Bad Bunny y la cultura puertorriqueña como la pava (sombrero de paja) y el sapo concho (rana local). varios días después de convertirse en el primer artista en ganar el premio Grammy a Mejor Disco del Año -todo en español- por ‘Debí tirar más fotos’.Para Trump fue uno de los peores espectáculos de la historia tiempo del Super Bowl es absolutamente terrible, uno de los peores de la historia!», dijo el presidente en la red social Truth Social.Y agregó: «Nadie entiende una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños que lo ven en todo Estados Unidos y en el resto del mundo».Aseguró que el espectáculo del artista fue «una bofetada» para Estados Unidos.«No tiene sentido, es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia», afirmó.EFE




