El pasado 23 de enero, al país defensor de su propia cifra de excarcelaciones de presos políticos, la gobernante encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró que se comunicaría vía telefónica con el alto comisionado de Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos, Volker Türk, con el fin de verificar el listado de personas que el chavismo ha dejado salir de las cárceles u otros centros de detención del. El Ejecutivo asegura que van más de 808 encarcelaciones hasta el 26 de enero e incluye a quienes salieron de prisión en Navidad y el 1 de enero. ONG y familiares de los presos políticos denuncian que son menos, 266, en un proceso que va a cuentagotas desde que el jefe del Parlamento, Jorge Rodríguez, anunciará el 8 de enero que un “número importante” de presos quedó liberados. Los números no están claros, pero lo que sí es evidente es el cambio de tono de la cúpula chavista hacia el alto comisionado, al solicitar su participación en el conteo. Defensores de DDHH consultados por Efecto Cocuyo advierten que el interinato busca “legitimar” el proceso de excarcelaciones por ser una exigencia del gobierno de Estados Unidos, que ejerce un tutelaje sobre Miraflores. Pero el director de la ONG RedesAyuda, Melanio Escobar, y la codirectora del Laboratorio de Paz, Lexys Rendón, señalan que el objetivo también es “instrumentalizar” a los presos políticos en beneficio del propio régimen que los encarceló injustamente. Cambia el discurso “El anuncio de enviar al alto comisionado para los Derechos Humanos de la ONU una lista de excarcelaciones podría tener un efecto positivo únicamente si se traduce en un compromiso real, verificable y transparente con los estándares internacionales de DDHH, de cumplimiento de obligaciones en materia de derechos de personas privadas de libertad. Se requieren acciones adicionales al simple envío de una lista, que muestre una cifra y un cúmulo de nombres sacados de cualquier parte sin posibilidad de verificación real. Eso es un saludo a la bandera”, considera Rendón. Parte de dichas acciones adicionales, sostiene la defensora de DDHH, es que en la narrativa, aparte de dejar de insultar al alto comisionado Türk, se reconoce a los excarcelados como presos políticos, puesto que la cúpula del chavismo se sigue refiriéndose a ellos como “políticos” o “gente que cometió delitos” o que “atentaron” contra la Constitución. “Este pedazo de cosa se llama Volker Türk, es el supuesto alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. ¿Qué has dicho tú, lambiscón, lamezuela, sobre los 252 venezolanos secuestrados en El Salvador? Que en su vida han ido a El Salvador y por lo tanto no pudieron haber cometido delito”, declaró Jorge Rodríguez al mostrar una fotografía de Türk, el 30 de junio de 2025. Fue la respuesta de Jorge Rodríguez al informe oral presentado por el Alto Comisionado sobre un importante deterioro en el respeto a las garantías fundamentales en Venezuela, tras las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024. Ahora su hermana, presidenta encargada desde la captura de Nicolás Maduro, dice que mantendrá comunicación con Türk y anunció el lunes 26 de enero como fecha de la primera llamada. “Hay sectores que persisten en manipular y maniobrar con cifras a través de la mentira”, dijo Rodríguez, en alusión a las ONG que reclaman acelerar las excarcelaciones, debido a la permanencia de más de 800 presos políticos tras las rejas. Delcy Rodríguez dijo que se comunicaría con alto comisionado este 26 de enero “No es un viraje” “Los presos políticos son de diferentes factores de poder (…) entre ellos mismos hay una disputa para ver hasta dónde van a llegar con el tema de las excarcelaciones y cómo pueden de alguna manera mantener complacido a los EEUU sin soltar a todos los rehenes, que al final del día los utilizan para ganar ventaja diplomática. Las conversaciones que pueda tener (Delcy Rodíguez) o no con el alto comisionado de los derechos humanos, a mi parecer, es pura y exclusivamente propaganda”, aseveró Melanio Escobar. Para el activista de DDHH, no se trata de un viraje en la posición de la cúpula del chavismo sobre el respeto a los derechos fundamentales y que las últimas medidas en cuanto a los presos políticos, son derivadas de una presión política, militar y económica del gobierno de Donald Trump. El mandatario norteamericano reveló que suspendió un segundo ataque en territorio venezolano porque el interinato accedió a liberar a todos los presos políticos e incluso cerrar un “centro de tortura” que pudiera ser El Helicoide. Este 26 de enero, Trump expresó su complacencia porque en Venezuela se están liberando presos políticos “a un ritmo acelerado” “Ritmo que irá aumentando en el corto período de tiempo que viene. Me gustaría agradecer a los líderes de Venezuela por aceptar este poderoso gesto humanitario», publicó Trump en la red Truth Social, lo que también fue interpretado como más presión sobre Delcy Rodríguez. “Lo veo como una adaptación para poder sobrevivir. Es una mutación de la utilización del preso político para su beneficio. De no haber sido porque Estados Unidos implementó una maniobra militar el 3 de enero, no estuviésemos viendo ninguna de las excarcelaciones que al día de hoy están sucediendo”, aseguró Escobar. Vale recordar que el 1 de julio de 2025, la AN declaró persona non grata al alto comisionado para los DDHH y propuso que Venezuela salga de la Oficina que es la entidad de la ONU encargada de promover y proteger los derechos humanos en todo el mundo. “Vamos a declarar persona non grata a él y los que trabajan con él. Vamos a votar que Venezuela se salga de la hipócrita oficina del Alto Comisionado, mientras esta basura siga ahí. No tenemos nada que buscar en esa oficina”, aseguró entonces Jorge Rodríguez. No hay grandes señales El director de RedesAyuda hizo votos porque una participación del alto comisionado pueda ser valiosa y sume a la lucha y la causa por la libertad de los presos políticos y la reivindicación de los derechos humanos, aunque el chavismo, advirtió, no da señales de mayor apertura. Recientemente, el ministro del Interior y Justicia, Diosdado Cabello, recordó que van 808 excarcelados y volvió a desconocerlos como presos políticos, además de reiterar que es un “gesto unilateral”, primero, de Maduro y luego del interinato y no un logro de las ONG. En rueda de prensa este 26 de enero, señaló una ONG como Foro Penal y Provea de ser centros de “extorsión” y “chantaje” a los familiares de los privados de libertad. También enfatizó que no hay listas de excarcelados manejados por las organizaciones de DDHH. La ONG Foro Penal también aclaró que no todos los excarcelados entran en la categoría de presos políticos, pese a que sus detenciones también fueron arbitrarias y están siendo contados por el Ejecutivo. Rendón coincidió en que el chavismo, aún en el poder, aunque supervisado por EEUU, no da señales claras del cese de las detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, erradicación de la tortura o del respeto pleno del debido proceso. Tampoco, subrayó, de mejoras estructurales en la situación de las personas presas por razones políticas. “Es fundamental una lista actualizada, completa, y pública, de personas privadas de libertad por razones políticas, junto a la lista de excarcelaciones. De lo contrario, existe el riesgo de que se trate de un uso instrumental del sistema internacional de protección, orientado a legitimar excarcelaciones parciales, que restringen derechos, sin abordar las causas estructurales de las detenciones arbitrarias, de las condiciones de restricciones graves a los DDHH en las que se dan estas excarcelaciones y dejando en vulnerabilidad mayor a las que continúan presas, pero sobre todo desaparecidas”, alertó Rendón. Instó a que la Oficina del Alto Comisionado de la ONU no quede relegada al papel de validadora de excarcelaciones aisladas, ni de la criminalización, estigmatización ni el descrédito de las ONG y de los comités de familiares de víctimas. “La experiencia previa demuestra que una cooperación basada en la opacidad y en condiciones limitadas de actuación no solo ha sido ineficaz, sino que ha profundizado el deterioro institucional. Es indispensable que el Alto Comisionado pueda verificar in situ, sin restricciones, las condiciones de detención, el acceso a defensa legal, el estado de salud y la situación jurídica de todas las personas detenidas y también de las restricciones graves a derechos de las excarceladas”, agregó la socióloga.
La retórica chavista también cambia hacia el alto comisionado para los DDHH: ¿Qué se busca?
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