El periodista, exdirigente político y constituyente de 1999 Vladimir Villegas compartió su visión crítica sobre el mes transcurrido desde la incursión militar estadounidense del 3 de enero de 2026, que resultó en la captura y extracción de Nicolás Maduro y Cilia Flores. En el especial «Llegaron los gringos, Venezuela tutelada», transmitido por Efecto Cocuyo y moderado por Luz Mely Reyes, Villegas dejó claro desde el inicio su rechazo a la intervención. «En lo personal, no estuve de acuerdo con una intervención de cualquier naturaleza en mi país. Creo que lo que ha hecho el gobierno de los Estados Unidos es contrario al derecho internacional», afirmó. Extendió el criterio: «Si lo hicieron los rusos, está mal hecho. Si lo hicieran los cubanos, estaría mal hecho. Si lo hicieron los chinos o los franceses, está mal hecho». Cómo vivió la madrugada del 3 de enero El exconstituyente recordó que se había acostado tarde tras felicitar a su hijo por su cumpleaños. «A las dos de la mañana me llamó un colega periodista, Francisco Cáceres, de la Radio y de Contrapunto. Me llamó para ponerme en cuenta de lo que estaba pasando, muy alarmado». Se levantó, se vistió y salió hacia la radio (Unión Radio), pero encontró al vigilante y al operador sin instrucciones. «La instrucción era no transmitir nada a esa hora». Desde entonces, utilizamos sus redes sociales para informar y comentar los hechos. El rol actual de Estados Unidos Villegas describió la intervención como una «extracción, secuestro o detención», según se prefiere llamarla. Con el paso de los días, el gobierno de Donald Trump anunció decisiones que Delcy Rodríguez, en su rol provisional bajo la figura de ausencia temporal de Maduro, ratificó o avaló. «Evidentemente el interés de Estados Unidos desde el principio ha estado marcado en un asunto de orden geopolítico y energético. Básicamente, en el caso venezolano, su preocupación por la democracia pasa a un segundo plano», afirma. En su opinión, «la capacidad del gobierno venezolano de tomar decisiones autónomas en este contexto es muy limitada». Ante la pregunta de quién gobierna en Venezuela, respondió: «En Venezuela gobiernan las circunstancias». Reacciones que sorprendieron Una de las cosas que más llamó su atención fue «la poca capacidad de reacción» del colectivo chavista y de la maquinaria oficialista. La ciudadanía, en cambio, no mostró euforia ni depresión. «La ciudadanía optó por lo básico: buscar combustible, buscar alimentos, buscar medicamentos». Las concentraciones más visibles ocurrieron en supermercados, estaciones de servicio y farmacias, es lo que pudo percibir esos días. En Caracas, la ciudad se paralizó durante varios días después del fin de año. «Tuvimos durante una semana o diez días una especie de primero de enero prolongada. La movilización fue mínima, con presencia militar e inteligencia en las esquinas, pero sin combates evidentes ni resistencia masiva. Pensé que iba a haber una reacción diferente, pensé que íbamos a ver combates, cosas más evidentes de resistencia frente a la presencia norteamericana en territorio venezolano», añade. Villegas sostiene que aún persiste la desinformación sobre detalles como bajas estadounidenses o el armamento utilizado. «Estamos todavía en un momento de mucho inventario acerca de lo que realmente pasó». El veterano periodista afirma haber notado que ni Donald Trump ni Delcy Rodríguez enfatizaron la democracia en sus primeras declaraciones. «Trump alabó a María Corina Machado, pero la apartó de cualquier rol en la transición, aunque dejó puertas abiertas en su estilo habitual. Delcy Rodríguez busca estabilidad política, un interés que coincide con el de Trump para avanzar en planos económicos. Ella está caminando sobre una navaja muy delgada», dijo Villegas sobre la presidenta provisional. Afirma que ahora el oficialismo debe mantener conexión con la base chavista y la Fuerza Armada, al tiempo que sostiene una relación pragmática con quien «es el dueño de la caja de machetes». «El foco hoy está en lo económico, con discusiones sobre la ley de hidrocarburos y expectativas en la población por mejoras concretas. Más urgente es que el venezolano le vea el queso a la tostada en lo económico.» La Constitución como guía pendiente Como constituyente de 1999, Villegas recordó que la Carta Magna «ha sido muy maltratada» y no se cumple en temas clave como derechos humanos, independencia de poderes o libertad de expresión. «Es una constitución a la cual hay que quitarle el papel celofán y hacer la realidad, hacer la carne y hueso. Sirve como orientación del ‘deber ser’, aunque no resulta lo inmediato. El autoritarismo es el caldo de cultivo para el intervencionismo. Y eso, bueno, creo que la menor prueba es lo que ha pasado aquí en Venezuela, lamentablemente». El surgimiento de las madres y familiares Villegas presenció las primeras excarcelaciones, como las de Enrique Márquez y Biaggio Pilieri en Altamira. Observó que muchos excarcelados fueron puestos en libertad en lugares distintos a sus centros de reclusión, posiblemente para evitar concentraciones masivas. Destacó el rol de las madres y familiares: «El amor de madre, el amor de los padres también es más fuerte que el odio. Es más fuerte que el miedo. Este actor social surgió ante el vacío de otros: ONG perseguidas, periodistas criminalizados, gremios limitados. Para un gobierno en una situación como la actual, es muy delicado y muy feo atreverse a reprimir a unas madres que están reclamando libertad para sus hijos». Villegas cerró con un llamado al consenso. «Hay en Venezuela muchas posibilidades de ir a una solución democrática y no violenta del conflicto, porque ya violencia tuvimos». Pidió evitar que se repita un 3 de enero y reconstruir sobre el espíritu del 23 de enero de 1958. Este episodio, así como el resto de este especial, reafirma el compromiso de Efecto Cocuyo de analizar estos momentos convulsos y contribuir a la memoria colectiva en un contexto de incertidumbre geopolítica.




