Para el presidente de Estados Unidos “es muy peligroso” que Pekín mantenga intereses con uno de sus vecinos. Planteó que podría imponer aranceles de hasta 100% a productos canadienses. Trump planea obras monumentales para celebrar los 250 años de EEUU Ben Stiller denunció abusos del ICE y alertó sobre un deterioro de la democracia en EEUU El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia directa a Canadá en medio de crecientes tensiones comerciales entre ambos países y el avance de negociaciones entre Ottawa y China. Según declaraciones recogidas por Reuters, el mandatario afirmó que “si llegan a un acuerdo con Pekín tomaremos medidas muy importantes”, al tiempo que sostuvo que no quiere que “China se apodere de Canadá”. El mandatario norteamericano adelantó que el Gobierno estadounidense responderá de forma “muy contundente” si el vecino del norte sigue adelante con el pacto comercial negociado con Pekín. Además, Trump ha llegado a plantear la posibilidad de imponer aranceles del 100% a los productos canadienses en caso de que el acuerdo se concrete, lo que podría profundizar las tensiones comerciales en el continente. La advertencia se inscribe en un contexto más amplio de disputas económicas entre Estados Unidos y sus socios tradicionales. Trump ha destacado su oposición a que China aumente su influencia en América del Norte y ha utilizado la retórica proteccionista como parte de su agenda comercial. Las declaraciones provocaron inquietud en Ottawa, donde analizan las implicancias de estrechar vínculos comerciales con Pekín sin desencadenar una respuesta adversa por parte de Washington. Trump Carney Carney, en su visita a la Casa Blanca. AP Donald Trump amenaza a Canadá con un arancel del 100% si avanza en su acuerdo comercial con China “Si el gobernador Carney cree que va a convertir a Canadá en un puerto de descarga para que China envíe bienes y productos a Estados Unidos, está muy equivocado”, advirtió el presidente estadounidense días atrás, desde su red social. El anuncio entre China y Canadá fue sellado el pasado 16 de enero. El primer ministro canadiense, Mark Carney, calificó al mismo de “histórico”, en el marco de una “nueva asociación estratégica” con el gigante asiático. Como es costumbre, Trump comunicó su amenaza a través de su cuenta personal en Truth Social. Allí, el mandatario retomó la estrategia de los aranceles como poder de fuego en el tablero geopolítico. “China se comerá a Canadá”, denunció el republicano, quien advirtió que esto destruirá “sus negocios, su tejido social y su estilo de vida en general”. En ese sentido, el mandatario estadounidense sentenció: “Si Canadá llega a un acuerdo con China, se le aplicará inmediatamente un arancel del 100% a todos los bienes y productos canadienses que ingresen a EEUU. ¡Gracias por su atención!”. Una provincia petrolera de Canadá busca la independencia en medio de la disputa entre Mark Carney y Donald Trump Desde hace más de un año, Donald Trump instaló una provocación que muchos interpretaron como una burla, y que terminó teniendo efectos políticos concretos en su insistencia en que Canadá debería transformarse en el “Estado número 51” de Estados Unidos. Aunque la anexión luce inviable, el planteo coincidió con la reaparición de una tensión interna que dejó de ser marginal y obligó al primer ministro Mark Carney a pronunciarse públicamente. El foco está puesto en Alberta, una de las provincias más ricas del país, y que está atravesada por un reclamo separatista que ganó volumen, estructura y calendario propio. Mark Carney Primer ministro de Canadá Mark Carney, primer ministro de Canadá. Lejos de cualquier intención de sumarse a Estados Unidos, el movimiento que crece en el oeste canadiense impulsa una salida mucho más radical: abandonar la federación y constituirse como un Estado soberano. La discusión recordó al Brexit y reavivó un viejo fantasma que Quebec sostuvo durante décadas, pero que ahora encontró en Alberta una base económica poderosa y un contexto político propicio.




