En el último capítulo del especial “Llegaron los gringos, Venezuela bajo tutelaje”, transmitido en YouTube por Efecto Cocuyo y moderado por Luz Mely Reyes, la dirigente estudiantil Rosa Cucunuba cerró la serie con una mirada joven, comprometida y esperanzada. Vicepresidenta de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y estudiante de tercer año de Derecho, Cucunuba ofreció un testimonio directo sobre el mes transcurrido desde la incursión militar del 3 de enero de 2026 que derivó en la extracción de Nicolás Maduro. Rosa relató que casi se quedaba dormida cuando oyó ruidos inusuales. “Escuché las detonaciones y bueno, también los helicópteros, se escuchaban también los sonidos de los aviones, entre otras cosas”, dijo. Revisó las redes sociales y encontró un torbellino de información contradictoria. “Al principio obviamente me dio muchísimo miedo porque nadie entendía lo que estaba pasando. Luego empecé a ver toda la información que se estaba difundiendo. Había distintas teorías: la gente no sabía si era el ejército o el gobierno de los Estados Unidos, o si era un autogolpe”. La confirmación llegó al identificar modelos de helicópteros que no existían en Venezuela. “Fue como que todavía estaba un poco confundida, pero me dejó un poco más de claridad y no tan asustada como estaba al principio”, dijo. Un país que cambió después del 3 y 8 de enero Un mes después, Cucunuba describe un giro profundo: “Después de los acontecimientos del 3 de enero, el país es completamente distinto. Todo ha cambiado, cambió muchísimo; cambió después del 3, cambió después del 8, o mejor dicho, a partir del 8, con el anuncio de las excarcelaciones de los presos políticos”. Destaca la respuesta actual de la sociedad civil y el movimiento estudiantil. “Los actos que se han estado generando han sido actos cívicos y pacíficos, completamente pacíficos. Los dirigentes estudiantiles y las distintas personas de la sociedad civil, si tienen miedo de acercarse a los centros de reclusión, han colaborado con recursos. Una vez más, los venezolanos, los jóvenes, el movimiento estudiantil, todos se han comportado a la altura de lo que requiere el país en este momento”. El sueño de una generación que no conoció la democracia plena Crecida en un país que ella afirma no goza de plena democracia, Rosa explicó qué la impulsa. “Esta generación no ha vivido la libertad ni tampoco la democracia, pero soñamos con esa Venezuela todo el tiempo porque nuestros papás y nuestros abuelos nos cuentan lo hermoso que era. Nos cuentan cómo Venezuela era un país rico, lleno de oportunidades, la cantidad de extranjeros que venían acá porque Venezuela era excelente para vivir, para emprender, para tener una familia”. Añadió: “Es el amor que nosotros sentimos por nuestro país y el compromiso que sentimos por nuestro país. Tenemos plena fe, confianza y esperanza de que nuestro país va a volver a ser grande de nuevo y también me causa mucha ilusión poder formar parte de esa reconstrucción de esa Venezuela libre y democrática que hoy en día siento que estamos más cerca que nunca”. La ruta que exigen los estudiantes: libertad plena primero Sobre la transición democrática fue tajante. “Lo primero que nosotros debemos seguir exigiendo es la libertad plena de todos los presos políticos. Para poder hablar de un proceso de transición, primero tienen que liberar a todos los presos políticos”. Criticó las excarcelaciones parciales: “Las liberaciones no son plenas. Los siguen hostigando, los condicionan, les dicen que no pueden hablar de sus casos, que no pueden contar las experiencias que vivieron allí adentro, los hostigan constantemente. Así no avanza un país”. Insistió: “Nosotros necesitamos que liberen a los miles de presos políticos, a todos, libertad plena y sin condiciones, el cese de la persecución, que cierren los centros de tortura ya desde allí empezar a hablar de una transición democrática”. Preguntada por la resiliencia de la UCV, Cucunuba respondió con admiración. “El hecho de que la universidad siga funcionando como funciona hoy en día es gracias a todos los que formamos parte de la comunidad universitaria. Admiro tanto al personal obrero, administrativo, a los profesores que van a dar clases a pesar de que no les paguen absolutamente nada y que lleguen a sus horas puntuales a sus clases y que den la clase con tanta inspiración, con tanto amor”. Resaltó: “Eso yo se lo atribuyo a toda la comunidad universitaria. A los profesores que sacrifican su tiempo, al personal obrero y administrativo que sacrifica también para mantener funcionando la universidad, a las autoridades que hacen su trabajo, a los estudiantes que se sacrifican por ir a ver clases porque siguen viendo una luz al final del túnel”. Acompañar a las madres: una experiencia que marca de por vida El acompañamiento a familiares de presos políticos dejó una huella profunda. “Nos ha marcado para toda la vida. Ir hasta los centros de reclusión y escuchar los testimonios de los familiares de los presos políticos es algo que a mí jamás se me va a olvidar. Tienes que tener mucha fuerza, los testimonios son bastante fuertes, pero tú te sientes con una satisfacción de saber que estás allí acompañándolos, porque ellos lo valoran tanto”. Contó: “Cuando nosotros vamos, ellos nos dicen ‘vengan más seguido, no dejen de venir, ustedes nos inspiran, ustedes nos motivan’. El hecho de que el movimiento estudiantil está aquí con nosotros, a nosotros nos sentimos apadrinados. Eso es algo que cambia vidas”. Llamó a la empatía: “Llamo a todos los venezolanos, de verdad, que se acerquen y que empaticen con esta causa porque una cosa es verlo y decirlo, y otra cosa es vivirlo e ir para allá, escuchar esos testimonios”. Cucunuba recibió la respuesta del movimiento estudiantil nacional. “La respuesta por parte de las demás universidades fue positiva. Algo que no había visto en mi tiempo de dirigencia estudiantil. Me impactó al punto que dije: «Wow, sí se están sumando’»». Mencionó casos concretos de líderesas de la Universidad Monte Ávila y la Universidad Simón Bolívar que se pronunciaron sin dudar. Reconoció apoyos más discretos de gremios y sociedad civil. “Han estado apoyando, llevando recursos a los centros de reclusión o dejándolos en un lugar en específico. No han estado apoyando quizás de forma tan directa, entendiendo el miedo que existe todavía dentro del país, pero sí han estado sumando bajo cuerda, y eso nosotros también lo valoramos muchísimo”. El país soñado: reencuentro y oportunidades Para cerrar, pintó su visión. “Me imagino esa Venezuela que vuelve a ser rica de nuevo, una Venezuela que vuelve a ser potencia y que será potencia en Latinoamérica, esa Venezuela que va a recibir con los brazos abiertos a todas las personas que se tuvieron que ir del país. Me imagino una Venezuela de reencuentro, una Venezuela de felicidad y una Venezuela de mucho trabajo, pero un trabajo que va a valer la pena para reconstruir ese país que desea todosmos y soñamos. Una Venezuela con igualdad de oportunidades, donde podamos ejercer nuestras carreras, donde podamos trabajar, donde podamos estar todos juntos y podamos de nuevo, después de tanto sufrimiento, ser felices”. Con este episodio, Efecto Cocuyo cierra un especial que reúne diversas voces para entender un mes de cambios radicales en Venezuela. La invitación queda abierta: suscribirse al canal, compartir los contenidos y seguir exigiendo libertad de expresión para mantener la ventana informativa abierta.
Rosa Cucunuba: Estamos más cerca que nunca de una Venezuela libre y democrática
Date:




