La noticia corrió como reguero de pólvora en los últimos días. A la excelente pesca embarcada de jornadas atrás, se sumó una furibunda aparición desde costa y escolleras de una de las especies más apasionantes para el pescador deportivo. Hablamos de la anchoa de banco, pez que es el deleite de los aficionados que gustan de realizar la actividad en agua salada. Todo arrancó con distintas faenas muy interesantes embarcados. Variados prestadores dieron con una hermosa pesca con artificiales, sobre grandes cardúmenes de peces cazadores como anchoas de banco y palometas de gran porte, en modalidades como trolling y deep jigging, dos técnicas que garantizan acción constante y adrenalina. Los fanas de la acción a pie seco desde las escolleras o en la playa estuvieron de parabienes en las últimas horas. Primero llegaron reportes de excelentes resultados en la zona sur y distintos puntos costeros de Mar del Plata, y luego fue Marcelo Arias, informante de Miramar, quien alertó sobre el buen rinde en playas de General Alvarado. Arias se encontró en el playón de El Remanso con Luis Guerra, el popular “Zurdo”, quien se deleitó con grandes capturas de este combativo pez. Pero los resultados no se limitaron a ese sector: también hubo actividad en Rocas Negras, el muelle de pescadores y sectores como la zona de la Cero, además de distintos puntos céntricos. Incluso llegaron noticias desde Necochea, donde la especie también dijo presente. La anchoa de banco es una especie costera que habita en casi todos los mares cálidos del planeta. Su cuerpo hidrodinámico, fuerte y comprimido, junto a una aleta caudal furcada, le permiten desarrollar una natación rápida y poderosa. Se trata de un pez batallador y saltarín, muy valorado no solo por la lucha que ofrece, sino también por su excelente calidad gastronómica. Su carne es sabrosa, ideal para la parrilla, y puede alcanzar portes de dos cifras en otras latitudes, aunque en el mar argentino suele rondar tamaños cercanos a los 70 cm. Históricamente, los juveniles se capturan desde la costa, mientras que los ejemplares mayores se buscan embarcados, aunque en este momento más de un pescador se sorprende por la calidad obtenida desde tierra. En cuanto a técnicas, desde la costa manda el clásico vuelo con 2 o 3 anzuelos, brazoladas largas y plomos livianos que permitan recoger rápido. Como carnada, tiras grandes de filet de pejerrey resultan altamente efectivas. Es una especie que se mueve en cardúmenes activos, suele preferir aguas claras y puede encontrarse tanto a media agua como cerca de la superficie, atacando peces pequeños. En zonas de piedra, algunos pescadores optan por boyas y brazoladas largas, anclándose con plomos de entre 140 y 150 gramos para evitar enganches. Mar adentro, la acción se traslada al trolling o spinning, con señuelos como calamares de látex de colores, cucharas ondulantes y giratorias tipo Mepps o criollas de entre 10 y 20 gramos. Una pesca que incluso puede replicarse en algunas escolleras. La anchoa ataca con inusitada violencia, ofreciendo combates intensos. Sus dientes filosos pueden cortar nylon con facilidad, por lo que se recomienda el uso de líder de acero, especialmente ante los tamaños que se vienen registrando. Las anchoas son hoy una verdadera joya de la pesca deportiva que está para aprovechar. Su presencia se extiende habitualmente en el litoral marítimo bonaerense desde septiembre hasta mediados de abril, por lo que este momento representa una oportunidad ideal para salir en su búsqueda. Una pesca apasionante que combina acción, técnica y gastronomía, y que vuelve a poner a la costa bonaerense en el centro de la escena para miles de pescadores deportivos. ¿Te apasiona la vida al aire libre, la aventura y la naturaleza? Recibí las mejores notas de Weekend directamente en tu correo. Suscribite gratis al newsletter
Furor por la anchoa de banco: capturas que entusiasman a los pescadores
Date:




